Así de simple. Un día voy sonriendo de gran oreja a gran oreja con el ánimo y actitud a todo lo que da, otro amanezco con el alma apachurrada y envuelta en un trapito, uno más ni siquiera me doy cuenta si el mundo se va cayendo nomás de pisarle por encima y hoy me hice cachitos, pero mañana habrá una buena reeconstrucción.
Ya lo dice una canción:
"Quiero huir para ver lo que soy, sin tener que volver a nacer, sin dudar de mí... florecer"
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